Bueno, creo que era una cosa que tarde o temprano iba a suceder. Tras ver como bastante gente de mi entorno disponía de un sitio en la red desde el cual abrir al mundo una parte de sí mismos, a mí me ha entrado la pelusa y he decidido seguir el ejemplo.
Antes de nada, me gustaría hacer una pequeña presentación para aquella o aquel que no me conozca. Mi nombre es Cristóbal, soy menciano de sentimiento y republicano de convicción, y hay dos cosas que me gustan sobre todas las demás, el rock and roll y la política. Sobre mi primera querencia, no creo que haya nada especial que aclarar, desde Triana hasta AC/DC hay un variado abanico en el que se inserta la música que yo escucho. Ahora bien, sobre la segunda pasión (aunque no sé si llega a tal extremo) si me gustaría aclarar algo.
Hace ya algunos años, conocí a un tipo de aspecto descuidado, este tenía una gran barba (entre canosa y con zonas manchadas por la nicotina), y solía vestir siempre el mismo traje oscuro. Carlos (que así se llamaba), me habló de la burguesía y de los proletarios, de problemas de su época y de unas ideas que él tenía para acabar con aquellos inconvenientes. Yo, la verdad, es que en un principio no le presté mucha atención (eran problemas que me pillaban lejos y tampoco los entendía muy bien). Pero al cabo del tiempo fui llegando a la conclusión de que aquel tipo no estaba del todo equivocado, y decidí empezar a hacerle mas caso.
Un día me habló de un tal Vladimir (el cual nos dejó tal día como hoy, pero de hace ya unos cuantos años), un ruso que se había empeñado en poner las ideas del viejo Carlos en práctica. ¡Y vaya si las puso!, al tiempo este tipo con poco pelo y piel blanquecina logró convencer a miles y miles de personas a las que, hasta ese momento, solo les había tocado perder. Toda esa gente entendió (gracias en parte al buen maestro que tenían) que sus manos no servían para pedir limosna, que si se ponían de acuerdo entre ellas, les iba a ir bastante mejor que si no lo hacían.
Llegados a este punto, mi actitud pragmática me hizo ver que, si toda esa multitud habían escuchado (con sus fallos y sus aciertos) a estos dos personajes y el resultado había sido bastante positivo, yo debería hacer lo mismo que la mayoría y dejar que me inspiraran en mi día a día, y la verdad, hasta el día de hoy no me he arrepentido de aquella decisión.
En fin, lo que quería decir (después de esta historia a lo Forrest Gump) es que estoy aprendiendo a ser comunista desde hace años. Esto es una cosa que quiero dejar clara: Teloneando el Acero va a ser un blog militante, no sectario y muy político (aunque me gustaría hablar de mas cosas). Pero, sobre todo, voy a intentar que sea un blog que se aleje de ese lenguaje que suelen guardar bajo mil llaves los sabios del marxismo, para hablar uno que pueda ser comprendido por toda persona que entienda mi lengua.
Estas son mis intenciones, y sin más, te invito a que me leas y me critiques construyendo (que para destruir hay bastante gente en el otro bando).
Salud
Buena presentación. Bienvenido al mundo "blogger".
ResponderEliminar