jueves, 27 de marzo de 2014

Reflexión sobre la "Huelga de Estudiantes"

Nota de aviso: Este articulo no va en contra de aquellos que se han movilizado (de verdad) estos dos días, todo mi respeto para ellos. 

Cada cierto tiempo me encuentro con la misma situación. Llego un lunes a la Facultad y alguien acude a mí diciéndome: "Tío, tu que estás mas enterado... he oído que hay huelga de estudiantes esta semana, ¿es cierto?...". Casualmente, esa frase suele venir (con algunas excepciones) de personas a las que no suelo ver en ninguna movilización, por lo que mi respuesta ha sido "sí, la huelga esta convocada por tal tal tal... y es para...". En ese momento, mas de uno/a me ha cortado diciendo "entonces sí hay huelga, ¿no?", confirmando de este modo mis sospechas. 

Esta vez ha sido distinto. He optado por hacer una pequeña encuesta a quien se ha acercado a mí con la misma canción de siempre. Primero le he preguntado "si hubiese huelga, ¿la harías?", la respuesta (como todo el mundo se puede imaginar) no ha podido ser mas arrolladora, el 100% ha contestado afirmativamente a dicha cuestión. La segunda ha sido un poco más complicada, "¿has estado en Madrid este sábado?". El resultado no ha podido ser mas desalentador. Hubiese visto con normalidad que alguien no hubiese asistido el 22 de Marzo a Madrid por problemas laborales, por temas personales o por otra causa mayor. Pero muchas de las personas a las que le he preguntado me han respondido: "¿Madrid, que ha pasado en Madrid?". Ante los datos que ha arrojado esta encuesta personal, he llegado a varias conclusiones:
  • Aun teniendo en cuenta el cerco mediático que se ha levantado alrededor de las Marchas de la Dignidad, es desolador ver lo poco que se preocupa mucha gente de mi generación por informarse de la situación por la que esta pasando nuestro país. Aún más si se trata de universitarias/os. 
  • Existe un enorme sector dentro de la juventud que no es consciente de los ataques hacia la educación pública que se están realizando en el Estado español, o en otras palabras, no llega a comprender que como sigan subiendo las tasas y recortando en becas quizás el año que viene no esté estudiando. 
  • La peña se esta tomando algo tan serio como una huelga a cachondeo. 

¿Hay huelga esta semana? 


Sí, esta semana había convocada una huelga de 2 días por el Sindicato de Estudiantes (SE) para el 26 y 27 de Marzo.

¿He hecho huelga?

No, he decidido no apoyar la huelga. Aunque algunos compañeros de otros lugares la hayan secundado, yo me he negado. 

¿Por qué?

Hay varios motivos, el primero ha sido por quien la ha convocado y como se ha convocado. La huelga ha sido convocada por el SE, se ha hecho sin contar con absolutamente ninguna otra organización mas (ni siquiera la Plataforma Estatal por la Educación Pública, que es en este momento el referente movilizador de toda la comunidad educativa, lo ha hecho), provocando que esta acción no pase de ser "dos días de vacaciones". 

Otro motivo por el que no he apoyado dicha huelga es por el momento escogido. No veo lógico que, tras las movilizaciones de la semana pasada (las cuales, han supuesto un enorme esfuerzo a las organizaciones participantes) se convoque una huelga estudiantil y no se haya hecho de forma consensuada. Una huelga estudiantil no es un juego, si se hace es para ganarla, o al menos, para no salir fuertemente derrotados. 

Pero, ¿qué es el SE?

Lo primero que hay que decir es que el Sindicato de Estudiantes es una organización política, no un sindicato estudiantil como pretende mostrarse de cara a la gente. Se trata de la marca juvenil de “El Militante” (algunos los habréis visto en manifestaciones vendiendo sus periódicos), esta corriente sigue la táctica del “entrismo” en otras organizaciones (entre ellas UGT y ciertos sectores del PSOE) con el objetivo de ganar peso interno captando militantes y atrayendo las posiciones de la organización hacia las suyas.

El SE nació al calor de las movilizaciones estudiantiles del 86/87. Poco tardó esta organización en traicionar al movimiento estudiantil ya que, en esta misma movilización, el SE pactó con el gobierno (concretamente con el entonces Secretario de Educación Pérez Rubalcaba) desconvocar las movilizaciones en marcha a cambio de prebendas para la organización como la entrada en el Consejo Escolar del Estado, donde desde entonces tiene tres miembros y cuantiosas subvenciones.

A partir de aquí el SE comienza una carrera de puñaladas traseras a los estudiantes que siguió con la lucha LOU y contra Bolonia, llegando en estas últimas movilizaciones, a convocar por buro-fax manifestaciones ya convocadas desde asambleas de huelga de centenares de estudiantes, con el objetivo de aparecer mediáticamente como portavoces de las mismas, pero con el saldo ridículo que a día de hoy conocemos.

¿Por qué actúan así?

En palabras de un compañero que estuvo dentro, "el SE es una máquina perfecta de recibir subvenciones". Y es que esta organización se mantiene gracias la presencia (fantasma en muchos casos) en enseñanzas medias, la cual le permite sostener a un equipo de liberados que controlan dicha estructura. El SE necesita, por tanto, de una visualización que justifique la manutención de dicha cúpula. 

Por otro lado, el interesado apoyo mediático que reciben, hace verlos como algo mas grande de lo que en realidad son. Y ¿por qué motivo se le presta esta cobertura por parte de los grandes medios?, la respuesta es sencilla, por su escasa presencia real en el movimiento estudiantil las movilizaciones planteadas por el SE están condenadas al fracaso, ayudando de este modo a aquellos a los que creen atacar. 









  

martes, 25 de marzo de 2014

Ni en dioses, reyes, ni tribunos, está la eterna salvación...

"Uno de los aspectos más habituales de ese espíritu dogmático es la sacralización de los textos de los moaestros del comunismo, la sustitución del análisis de las situaciones y de los fenómenos por la transcripción sistemática y avasalladora de los textos clásicos como respuestas que solo el análisis actual puede permitir. Con tales criterios, se diría que algunos plantean como tarea, no aprender con los clásicos para explicar y trasformar el mundo, sino citar el mundo para demostrar la omnisciencia de los clásicos." 
Con estas palabras, Álvaro Cunhal (Secretario del Partido Comunista Portugués entre 1961 y 1992) rechazaba lo que él mismo entendía como una "cristalización de principios y conceptos" en el seno del movimiento comunista. Un defecto que ha frenado, a modo de lastre, el desarrollo teórico del marxismo, y que ha servido para que mucha militancia (sobre todo la más joven) se pierda en discusiones bizantinas, mientras que en la calle somos derrotados una y otra vez por nuestro enemigo común. Uno de los ejemplos de este vicio es el siguiente:

El jueves, por casualidad, llegó a mis manos un texto titulado "La dictadura del proletariado y la cruzada del PCE contra el socialismo científico"En este panfleto, firmado por el denominado Frente Revolucionario Marxista-Leninista, se hace una crítica al abandono de la búsqueda de la Dictadura del Proletariado por parte del PCE (y de la UJCE), y aboga por la reconstrucción de un "Partido Comunista" totalmente inmaculado y sin contradicciones. 

Como viene siendo habitual en este tipo organizaciones, la línea argumentativa de dicho escrito se apoyaba una serie de fragmentos extraídos de obras clásicas del marxismo, resaltando en negrita las partes en las que se encuentra "la palabra dada" por San Carlos Marx, San Federico Engels o San Vladimir Illich. 

Mao decía que "necesitamos de los libros, pero tenemos que superar la tendencia a rendirles culto, que nos lleva a divorciarnos de la realidad". El revolucionario chino llamaba a estudiar la situación del momento para no caer en el idealismo que separa a los comunistas del resto de la gente, en otras palabras, Mao decía que si tomas lees la literatura marxista buscando en ella la receta para hacer una revolución estarás simple y llanamente, perdiendo el tiempo (y de paso, aislándote del mundo). Quien lea a cualquier pensador marxista, tiene que tener en cuenta que dichos autores están analizando la sociedad de su momento, la que han vivido, esta es única e irrepetible, y sus conclusiones están hechas para problemas de su tiempo y una realidad concreta. 

¿Que pasaría si en la actualidad, el PCE o la UJCE, intentaran seguir a rajatabla la línea que los textos clásicos plantean?, es decir, sin adaptar la estrategia (ojo! y la terminología) al contexto de la España de 2014. Pues lo primero que harían estas organizaciones sería actuar como si en la más férrea de las dictaduras se encontrase, media estructura pasaría a actuar en la clandestinidad, y nuestro juego de alianzas pondría a un sector muy específico de la clase trabajadora (el obrero industrial, tan escaso en este momento en nuestro país) en el centro de toda acción política. ¿Lograría el PCE, de este modo, servir como herramienta de cambio?, lo dudo.

La estrategia socialista que tiene el PCE, es el resultado de un proceso de acumulación de fuerzas y de lucha ideológica, jugando desde la realidad que nos rodea, la capitalista (a la que combatimos pero en la que jugamos), bajo una táctica de movilización unitaria contra la crisis en torno a un programa de transición que una los aspectos concretos de la lucha reivindicativa a una alternativa de transformación social (puntos que, por cierto, coincidían todos en las reivindicaciones de las Marchas de la Dignidad).

Como ya he dicho, nuestra propuesta hacia el socialismo tiene varias etapas: a corto plazo, plantea derrotar los programas de ajuste y los recortes sociales por medio de una salida social la crisis, como alternativa a la salida neoliberal que plantea la oligarquía económica; A medio plazo, y en el marco de la lucha contra los programas de ajuste, consolidar un proceso de transformaciones políticas y económicas en torno a un proceso constituyente hacia la III República, que instaure una verdadera Democracia económica, política y social (punto en el que, casualmente, se ha quedado el texto). Y a largo plazo, el logro del socialismo. ¿Por qué no plantea como llegar al socialismo? Por que, como marxistas, debemos desarrollar nuestro plan sobre una base real (que aún no ha llegado) y no sobre la base que deseamos.

Para finalizar, me gustaría dar un consejo a los chavales que me dieron el panfleto: esta semana, las Marchas de la Dignidad han abierto una fase nueva en la movilización social, y con mucha probabilidad, aquellos que no participen de esa movilización van a quedar totalmente relegados. Con esto quiero decir que espero que se dejen de debates sobre el sexo de los ángeles, mientras la calle se moviliza.




jueves, 30 de enero de 2014

¿Qué haríamos sin ellos?


"¿Qué sería de este mundo sin militantes?" Esta es la pregunta que nos hacía el actual presidente de Uruguay, Pepe Mújica, en un mitin. ¿Habría avanzado la humanidad si no fuese sido por la gente que ha entregado su vida por el progreso?. 

En nuestro país, ha crecido en los últimos años el número de personas que han decidido, a la hora de organizar su día a día, priorizar el tiempo dedicado a lo colectivo que a lo individual. Mujeres y hombres que prefieren ir a una manifestación o a una asamblea antes que a quedar con las amigas y amigos o irse de fiesta. Este aumento de la militancia (que no es sinónimo necesariamente de afiliación) y de la conciencia política esta bien, pero aún quedan dos tareas pendientes por resolver si queremos que ese esfuerzo que se realiza tenga un resultado.

La primera es aumentar en numero, tenemos lograr ser mas que el enemigo. Que nadie se lleve a engaños, si no somos la mayoría, no tenemos la posibilidades reales de vencer (que, por lo menos para mí, es el objetivo principal). Es una misión prioritaria de todo militante sumar a mas y mas gente, animarla a participar, y hacerle ver que el concepto de política en el que han sido educados no es el verdadero, que la política tiene que ver mas con la necesidad humana de ponernos de acuerdo entre nosotros, que con el acto de votar cada 4 años. Por otro lado, tenemos que tener en cuenta la calidad. El carácter militante va mas allá de "tener simpatías ideológicas" o "ganas de hacer cosas", se milita para ganar, y para eso hay que organizarse con mas personas (ya sea en una asociación, organización, partido, movimiento...) que compartan una visión parecida a la tuya. Decía el Che que "si no existe la organización, las ideas, después del primer momento de impulso, van perdiendo eficacia." Por lo tanto, la unión y el esfuerzo son esenciales para esto.  La militancia exige esfuerzos grandes y pequeños pero, sobre todo, constantes y cotidianos.

Y ¿a qué viene todo esto?, pues a que desde las últimas semanas un debate recorre la izquierda, el debate de las elecciones primarias. La elección abierta de la candidatura para las Elecciones europeas de Mayo ha sido presentado como una solución eficaz para resolver un problema que tiene nuestra "democracia", el de la separación evidente entre los cargos públicos y el pueblo. 

Como exponía Jaime Aja (sociólogo y profesor de la UCO) en su artículo Los “liderazgos” no son el problema, las primarias no son la solución, "se plantea mal el problema y se llega a una solución incorrecta". Y es que, se esta dando a entender que el problema es de los "políticos", pero ¿quién esta delegando su poder político a esas personas?. 

Las elecciones primarias, pienso, no solo no cambian nuestro sistema de "democracia representativa" (del cual no soy partidario) sino que ayudan a mantenerlo ya que, por un lado, desplaza a un segundo plano al debate político y le da mas importancia a la cara que represente el proyecto (restando valor a la participación militante), y por otro, ayuda a conservar en esencia el pensamiento del actual modelo, porque ¿qué diferencia hay entre elegir a alguien cada cuatro años y elegir al candidato que, si gana, podrá ser elegido cada cuatro años?.

Mi rechazo a este método, tal y como se nos plantea, no quita que la izquierda deba de caminar hacia modelos organizativos que garanticen una amplia participación de la militancia, pero buscando que prime en todo momento el debate político al debate sobre la cara visible de esas políticas. 

martes, 21 de enero de 2014

Declaración de (malas) intenciones


Bueno, creo que era una cosa que tarde o temprano iba a suceder. Tras ver como bastante gente de mi entorno disponía de un sitio en la red desde el cual abrir al mundo una parte de sí mismos, a mí me ha entrado la pelusa y he decidido seguir el ejemplo. 

Antes de nada, me gustaría hacer una pequeña presentación para aquella o aquel que no me conozca. Mi nombre es Cristóbal, soy menciano de sentimiento y republicano de convicción, y hay dos cosas que me gustan sobre todas las demás, el rock and roll y la política. Sobre mi primera querencia, no creo que haya nada especial que aclarar, desde Triana hasta AC/DC hay un variado abanico en el que se inserta la música que yo escucho. Ahora bien, sobre la segunda pasión (aunque no sé si llega a tal extremo) si me gustaría aclarar algo. 

Hace ya algunos años, conocí a un tipo de aspecto descuidado, este tenía una gran barba (entre canosa y con zonas manchadas por la nicotina), y solía vestir siempre el mismo traje oscuro. Carlos (que así se llamaba), me habló de la burguesía y de los proletarios, de problemas de su época y de unas ideas que él tenía para acabar con aquellos inconvenientes. Yo, la verdad, es que en un principio no le presté mucha atención (eran problemas que me pillaban lejos y tampoco los entendía muy bien). Pero al cabo del tiempo fui llegando a la conclusión de que aquel tipo no estaba del todo equivocado, y decidí empezar a hacerle mas caso. 

Un día me habló de un tal Vladimir (el cual nos dejó tal día como hoy, pero de hace ya unos cuantos años), un ruso que se había empeñado en poner las ideas del viejo Carlos en práctica. ¡Y vaya si las puso!, al tiempo este tipo con poco pelo y piel blanquecina logró convencer a miles y miles de personas a las que, hasta ese momento, solo les había tocado perder. Toda esa gente entendió (gracias en parte al buen maestro que tenían) que sus manos no servían para pedir limosna, que si se ponían de acuerdo entre ellas, les iba a ir bastante mejor que si no lo hacían. 

Llegados a este punto, mi actitud pragmática me hizo ver que, si toda esa multitud habían escuchado (con sus fallos y sus aciertos) a estos dos personajes y el resultado había sido bastante positivo, yo debería hacer lo mismo que la mayoría y dejar que me inspiraran en mi día a día, y la verdad, hasta el día de hoy no me he arrepentido de aquella decisión. 

En fin, lo que quería decir (después de esta historia a lo Forrest Gump) es que estoy aprendiendo a ser comunista desde hace años. Esto es una cosa que quiero dejar clara: Teloneando el Acero va a ser un blog militante, no sectario y muy político (aunque me gustaría hablar de mas cosas). Pero, sobre todo, voy a intentar que sea un blog que se aleje de ese lenguaje que suelen guardar bajo mil llaves los sabios del marxismo, para hablar uno que pueda ser comprendido por toda persona que entienda mi lengua.  

Estas son mis intenciones, y sin más, te invito a que me leas y me critiques construyendo (que para destruir hay bastante gente en el otro bando).

Salud